
X MEN 2
En el mundo en el cual vivimos, y cuando digo mundo no estoy simplemente afrontando un concepto geográfico sino también uno cultural y sociológico. Es como cuando decimos “en que mundo vivimos?!” y estamos afirmando una cuestión situacional pero de ubicación psicosociologica pero no geográfica. Por eso el mundo que vivimos tiene entre sus puntos a favor y sus puntos en contra la realidad de la injusticia y de la exclusión. También la de la discriminación. No estamos en un mundo que pretende hacernos iguales a todos, estilo publicidad de Benetton, sino al contrario en un mundo que que marca cada vez mas las diferencias. Donde el distinto puede ser etiquetado de estupido o aparato. Donde el modelo de belleza lo dicta el desfile de modelos. Donde vale el que tiene plata, es lindo y tiene roce. Aunque a veces esos lindos hagan donaciones muy marketineras a un hogar de niños huérfanos. La cuestión es que seguimos alimentando el odio y el desplazamiento por más que lo neguemos. Entre nosotros habita el fantasma de la discriminación, entre nosotros está la victima que llamamos homosexual, judío, católico “chupacirios”, “negro inservible”, “mujer al volante…”. La vida de los mutantes en XMEN no es para nada distinta o mejor que la de nuestros cotidianos cercenamientos sociales.
Los mutantes deben encontrar su lugar, fueron creados y ahora son perseguidos. Fueron usados y ahora molestan. Fueron necesarios para algo pero ya no deberían existir. La vida que fue creada debe seguir siendo defendida, aunque complique la vida, aunque haga más difícil. Ante miles de inocentes que quieren ser abortados, la fuerza de la no discriminación también grita y lucha por ellos. Por los ancianos que molestan a sus laboriosos y entusiastas hijos. Por los inmigrantes que buscan y desean una vida mejor en el primer mundo bajo el concepto “el mundo, la tierra es de todos”.
Libertad para los mutantes, libertad para los que no tienen posibilidades, libertad para el diferente, para el que rompió el molde, para el que no se ajusta a mis cánones de perfección. Los mutantes son útiles para la causa siempre y cuando se los controle. Siempre que ser humano que hace posible el normal desarrollo de la vida de los poderosos y no moleste, podrá sobrevivir. ¡Que sería de EEUU sin los latinos! ¡Que de Europa! No tendrían quien maneje taxis, quien planche sus fabulosas prendas, quien junte los desperdicios de Beverly hills. Siempre y cuando sirvan al modelo pero no se crean iguales o con derechos.
Pero hay algo mas que sobrevivir en la vida de los blancos, lindos y grandes, es la dignidad. Por la dignidad se declaran principios que todos aplauden pero ella se arrastra en hospitales abandonados, en barrios sin cloacas, en ciudades inseguras, en malos tratos de comisarios inescrupulosos. Esa dignidad es la que hace iguales al blanco y al negro, al gringo y al indio, al ario y al judío. la segregación, la discriminación enoja y mucho pero es ella justamente la que ayuda a sobrevivir. Sin el enojo por las injusticias, por los atropellos a la dignidad que declaran en viva voz y garrotean en callejones oscuros. Así los mutantes sobrevivirán a este mundo injusto que los esconde y que les declaro la guerra
En el mundo en el cual vivimos, y cuando digo mundo no estoy simplemente afrontando un concepto geográfico sino también uno cultural y sociológico. Es como cuando decimos “en que mundo vivimos?!” y estamos afirmando una cuestión situacional pero de ubicación psicosociologica pero no geográfica. Por eso el mundo que vivimos tiene entre sus puntos a favor y sus puntos en contra la realidad de la injusticia y de la exclusión. También la de la discriminación. No estamos en un mundo que pretende hacernos iguales a todos, estilo publicidad de Benetton, sino al contrario en un mundo que que marca cada vez mas las diferencias. Donde el distinto puede ser etiquetado de estupido o aparato. Donde el modelo de belleza lo dicta el desfile de modelos. Donde vale el que tiene plata, es lindo y tiene roce. Aunque a veces esos lindos hagan donaciones muy marketineras a un hogar de niños huérfanos. La cuestión es que seguimos alimentando el odio y el desplazamiento por más que lo neguemos. Entre nosotros habita el fantasma de la discriminación, entre nosotros está la victima que llamamos homosexual, judío, católico “chupacirios”, “negro inservible”, “mujer al volante…”. La vida de los mutantes en XMEN no es para nada distinta o mejor que la de nuestros cotidianos cercenamientos sociales.
Los mutantes deben encontrar su lugar, fueron creados y ahora son perseguidos. Fueron usados y ahora molestan. Fueron necesarios para algo pero ya no deberían existir. La vida que fue creada debe seguir siendo defendida, aunque complique la vida, aunque haga más difícil. Ante miles de inocentes que quieren ser abortados, la fuerza de la no discriminación también grita y lucha por ellos. Por los ancianos que molestan a sus laboriosos y entusiastas hijos. Por los inmigrantes que buscan y desean una vida mejor en el primer mundo bajo el concepto “el mundo, la tierra es de todos”.
Libertad para los mutantes, libertad para los que no tienen posibilidades, libertad para el diferente, para el que rompió el molde, para el que no se ajusta a mis cánones de perfección. Los mutantes son útiles para la causa siempre y cuando se los controle. Siempre que ser humano que hace posible el normal desarrollo de la vida de los poderosos y no moleste, podrá sobrevivir. ¡Que sería de EEUU sin los latinos! ¡Que de Europa! No tendrían quien maneje taxis, quien planche sus fabulosas prendas, quien junte los desperdicios de Beverly hills. Siempre y cuando sirvan al modelo pero no se crean iguales o con derechos.
Pero hay algo mas que sobrevivir en la vida de los blancos, lindos y grandes, es la dignidad. Por la dignidad se declaran principios que todos aplauden pero ella se arrastra en hospitales abandonados, en barrios sin cloacas, en ciudades inseguras, en malos tratos de comisarios inescrupulosos. Esa dignidad es la que hace iguales al blanco y al negro, al gringo y al indio, al ario y al judío. la segregación, la discriminación enoja y mucho pero es ella justamente la que ayuda a sobrevivir. Sin el enojo por las injusticias, por los atropellos a la dignidad que declaran en viva voz y garrotean en callejones oscuros. Así los mutantes sobrevivirán a este mundo injusto que los esconde y que les declaro la guerra
No hay comentarios.:
Publicar un comentario